Ligero como una pluma

Ya conté en una entrada anterior que está semana iba a ser semana aburrida. Estaba de vacaciones deportivas forzadas. El niño se quejaba de un dolor en el aductor y la primera medida conservadora fue guardar reposo, así que no me quedaba otra ya que por la tarde me toca ir al trabajo. No esperé después de una semana sentirme ligero como una pluma. Seguir leyendo Ligero como una pluma