La carrera de Navidad llegaba como un nuevo test de mi estado general de forma y no podía desaprovechar la ocasión  pero quizás… me descuide demasiado.

Era 17 de diciembre, domingo, y el sol estaba radiante aunque hacia frío.

Despertamos temprano para desayunar con tiempo suficiente como para que a las 10:30 am, hora de salida, el estómago no estuviese pesado.

Al llegar al recinto que la organización había usado para preparar el evento mi primera sensación fue de frío. Frío intenso y cortante.

Típico sol de invierno

Para ir cómodo cogí poca ropa así que mientras salíamos o no tocaba aguantar calentando.

Saltitos, estiramientos y flexiones casi más para contrarrestar el frío que para preparar la carrera que daría comienzo en media hora.

 

Esa media hora fue un goteo incesante de gente que se agradecía bastante pues entre todos rellenamos los huecos por donde se colaba el aire que se llevaba el poco calor generado.

Comienza la carrera de Navidad!

Nos situamos en el medio del pelotón de salida.

La última vez salí de los últimos y no fue una buena idea como conté en la entrada de la carrera del puerto.

Perdí más de 5 minutos solo por salir retrasado de la cabeza así que esta vez no iba a picar el mismo anzuelo.

Salida de la carrera

Sonó un  disparo que marcó la salida!

Arrancamos poco a poco y allí estábamos 4 conocidos: mi esposa, mi vecino, una madre del cole de mi hijo y yo!

Mi vecino salió esquivando corredores y adelantándose rápido y pensé que yo no podía ser menos!

Apreté tras él!

Adelantando por zonas no preparadas para la carrera como jardines aledaños a la vía principal pero es que era tal la cantidad de gente que si no hacías eso estabas condenado a esperar a que el pelotón por si solo se dispersase y esa situación podía demorarse demasiado.

Así que apreté detrás de mi vecino bastante por encima de mis posibilidades y al menos lo suficiente como para no perder mucho con respecto a él que aún así acabo desapareciendo entre el bosque humano tomándome la delantera.

El ritmo de la carrera era fuerte pero cómodo.

Me encontraba a gusto a ese ritmo que sabía que no podría mantener durante todo el itinerario que aprovecho ahora para decir que no lo conocía.

Ni siquiera me lo había mirado!!

El gran error de mi carrera

Al ni siquiera mirarme el recorrido eliminé de una tacada la baza de dosificar la energía.

Aún así seguí con fuerza y que fuese lo que Dios quisiera!

Cuando alcance la mitad de la carrera, o lo que desde mi punto de vista podrían ser 3,5 kilómetros, me encontraba bastante entero, lo que me subió la moral.

Hasta ese momento me dedique única y exclusivamente a ir rebasando a gente!

Me sentía pletórico!!!

En torno al kilómetro 4 vislumbre de lejos lo que parecía la calva de mi vecino! Eso me dio alas!

Poco a poco fui dándole caza hasta que me puse a su lado. Le hice una seña con la mano para que su pusiera tras de mí y le dije :

“vámonos!”

Me hizo una señal para que siguiese yo solo. Le hice caso y continué!

La gran avenida

La carrera enchufó con la Avenida Fuerzas Armadas pasando paralela a la calle desde la que se dió la salida.

Lo tenía hecho!!! Iba a marcar un tiempazo!

Supuse que la carrera llegaría al final de la avenida, giraría a izquierdas y nuevamente a izquierdas para embocar la línea de meta pero la imprudencia de no conocer el trazado me hizo pagar cara la osadía.

Antes de salir pregunté a mi vecino cuál sería el itinerario y bromeó con que pasaríamos por una zona de la ciudad cuesta arriba.

No le creí

Pero de pronto vi a lo lejos que el grupo de cabeza en lugar de girar a izquierdas al final de la avenida giraba a derechas

Ohh my god!

No era broma! Era cierto!

Hice cábalas mentales de por donde podía discernir la carrera para enfilar esa calle cuesta arriba y deduje que todos mis cálculos y medidas estimadas habían sido erróneas!
Oh!! My god!!!

Se me fue todo al carajo!
No llegaría!!

La moral se cayó a los pies!

De pronto, como si mis zapatos se hubieran vuelto de hormigón, los pies me empezaron a pesar demasiado.

Aflojé el ritmo y seguí el curso de la carrera allí a donde me llevase.

Giramos a derechas, subimos un repechito y vuelta a bajar para hacer lo que había pensado en principio pasando por la plaza principal de la ciudad.

No era mucho más! Solo un kilómetro si acaso!

Mis cálculos no eran malos del todo pero creer que debíamos dar un rodeo gigante para encarar la subida larga me derrumbó mentalmente.

Aflojé el ritmo y la gente comenzó a pasarme.

De nuevo la pájara!

Mi vecino me adelantó y me dejó atrás y alguien que pasó por mi lado me dijo “venga!!!”

Me recompuse un poco, apreté los dientes y volví a arrancar!!

Pasé la plaza y enfilar la recta de meta

El resultado no fue del todo malo!

La misma distancia que en la carrera del verano y 2 minutos menos que hacía 6 meses!

Entré 45 segundos detrás de mi vecino!

Desde mi personal punto de vista creo que la carrera de Navidad fue todo un éxito!

resultado de carrera

ANALISIS DE RESULTADOS

Había que sacar algunas conclusiones.

  • Mi estado de forma no era malo pero no estaba en mi mejor momento
  • Había estado en la montaña hacia menos de un mes por lo que el hematocrito generado me ayudó.
  • Mis entrenamientos de 3 días semanales eran correctos
  • Mi dieta, a pesar de estar en 75 kilos, era correcta y equilibrada.

Personalmente no busco mejorar sino mantenerme bien de forma que para el objetivo se ha cumplido y no hemos de olvidar los 2 minutos menos con respecto a la carrera de 6 meses atrás!! toda una proeza!

Creo que estoy en el buen camino y seguiré contándolo todo aquí en el blog, te lo vas a perder??

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