La cena de empresa

Que sería La  Navidad sin todas esas cosas que la hacen única? Sin estar junto a la familia? Y sin la cena de empresa?

La cena de empresa este año no fue tal!

Este año decidí no ir a la cena de empresa y hacer en su lugar una cena  de colegas!

La cena de colegas fue mucho más divertida! No había que guardas las formas!

Se decía lo que te apetecía decir y no había ningún jefe por allí escuchando cosas en ratos distendidos susceptibles de ….No se…Los jefes que se vayan con los jefes.

Las cenas de empresa son un poco rollo.

He estado en muchas y al final siempre pasan cosas de las que diferentes protagonistas acaban arrepintiéndose.

No es para menos! Meter la pata es muy fácil cuando te tomas unas copas de más.

Además lo que son copas de más acaban siendo muchas veces auténticas borracheras

Empiezas con la cerveza a la llegada.

En la comida tomas vino.

En el bar bebidas blancas.

La suma de todo da como resultado la tragedia. La metedura de pata.

Cuando estás alegre no piensas que alguien pueda pensar mal de ti pero luego ocurre.

Te pasas de alegría y entras en el territorio de la espesura.

Estas tan espeso que no eres capaz de mantenerte derecho sin dar un tumbo.

El lunes en la oficina ya todo el mundo se ha enterado y te preguntan cosas.

Cosas que a veces ni recuerdas.

La cena de empresa es en realidad una muestra de las debilidades de cada uno en la oficina donde nadie dijo que teníamos que ser amigos.

Aquel chisme de la secretaria del jefe que le contaste ya ni recuerdas a quien pero las miradas de tus compañeros son inquisidoras….Vaya plan…

Este año no!

Este año cena de colegas!

Colegas del instituto, colegas del colegio, colegas de salidas nocturnas….

Los amigos de siempre!

Esto si que me ha gustado!

Las bromas de uno hacia el otro eran entendidas por todos!

Todos participábamos y todos éramos cómplices de cualquier chisme porque todos estuvimos involucrados en aquella historia!

Que buena idea fue sustituir la cena de empresa por la cena de colegas….Que buena idea…

Lo peor fue que al llegar a casa iba tan contento que me fui a la cama después de ducharme y hasta se me olvidó taparme…Porque sería?

Ni aire acondicionado ni manta ni pijama!!!

Me costó levantarme con faringitis y perdida de una semana de deporte hasta recuperarme.

Toda la semana en casita a base de te calentito y sopita.

Pero qué bien lo hemos pasado!

El año que viene seguro que repetimos!

Y la cena de empresa? A quien le importa!!!

 

 

Si te gustó, Compartelo!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *