Jerez Sin gluten

Era sábado típico de un otoño lluvioso y no había ganas de viajar lejos así que pensando en un sitio cercano  nos fuimos a Jerez

Jerez es una ciudad que tiene muchas cosas que ver pero nunca me había picado la curiosidad.

Hicimos reserva en las bodegas González-Byass para hacer una visita guiada por iniciativa de mi pareja.

Si hubiera sido por mi nunca habría reservado tal visita.

Que te podrían enseñar de los vinos? A beberlos?

Con el GPS del coche aparcamos en la misma fachada de la bodega, entre la Catedral y el Alcázar.

No sabía que en Jerez hubiese una Catedral y mucho menos un Alcázar.

Fuimos a la entrada y pasamos al vestíbulo donde aguardaba un grupo de gente.

Al rato aparecieron 2 guías y dividieron el grupo en 2

Las instalaciones eran mucho mas grandes de lo que me había imaginado y para ir de un sitio a otro había un trenecito.

PRIMERA ESTANCIA

Se trataba de un recinto pequeño muy acojedor con suelo de albero y rodeado de barriles a lo largo de la circunferencia exterior.

Cada barril con una bandera que simbolizaban cada país a donde se exportan productos de Gonzalez – Byass

Allí recibimos una charla sobre la evolución comercial de la casa desde su nacimiento hasta el dia de hoy.

Desde allí fuimos en tren hasta una de las bodegas donde nos explicaron el proceso tradicional usado para el envejecimiento de los vinos.

Esta explicación seria el aspecto industrial de la visita. La forma artesana de éxito en la que se hacen los vinos de la marca.

Me llamó mucho la atención que en ningún paso de todo el proceso se utilizaban químicos o procesos modernos.

Todo artesanal

De allí pasamos a otra bodega donde se llevaba a cabo el mismo proceso anterior pero con otro producto: el brandy

En esta bodega vimos un video en una sala donde se recreaba la evolución, historia y transmisión de conocimientos de generación en generación.

Vimos incluso una viña allí mismo! Pero ya no estaba en producción debido a que la bodega estaba en plena ciudad y los contaminantes no aconsejaban la cosecha de aquellas vides.

Aún así se muestra para enseñar la albariza, el tipo de tierra donde se cultiva la vid que luego dará sus uvas con las que hacer el vino.

De nuevo en el trenecito nos llevaron a la zona de mas historia de la bodega.

Historia ilustre!

Por aquella zona habían pasado aristócratas y famosos de relieve mundial para visitar aquellas bodegas tan conocidas en el mundo.

Cada rincón de aquella zona tenía su historia.

Aquí es donde la reina Isabel II quiso ver una pisa de la uva, aqui estan los barriles mas antiguos que se conocen de vino, aqui es donde Roger Moore firmó este barril al igual que Pablo Picasso y tal y tal….

 

Finalmente llegamos al final de nuestra visita y como no podía ser de otra forma nos llevan a una cata de vinos.

Una vez conoces la explicación y sabes las diferencias entre diferentes vinos la cata se ve de otra forma.

Según el precio pagado por la entrada tienes derecho a 2 o a 4 catas.

Fino, Amontillado, Oloroso y Croft
Desde el mas seco al mas dulce

Una vez disfrutas tranquila y plácidamente de la cata puedes marcharte cuando quieras.

Hasta los niños bebieron zumo de uvas de la bodega, por supuesto sin alcohol!

Una vez fuera y sin coger coche tienes a tiro para visita tanto la Catedral como el Alcázar que coronan majestuosamente el centro de la ciudad rodeados de hermosos jardines y parques.

Sobre las 15:00 Hrs fuimos a comer al único sitio de Jerez que tiene cocina sin gluten:El Restaurante-Barra Gula.

Para ir desde el centro hasta allí ya necesitas coger el coche y en 5 minutos llegas.

Toda la carta es apta para celíacos.

La verdad es que me supo a poco! Solo un sitio!

Encontramos otros sitios pero no eran libres de gluten, sino que te cocinaban aparte en otra sartén pero eso a mi no me convence.

Y volvimos al centro!

Esta vez para visitar el palacio del Virrey Laserna, ubicado junto al Alcázar.

En este palacete se hace una visita guiada por 7 euros y el encargado de darte las explicaciones es el propio nieto de la familia.

En esta caso he de reconocer que me impresionó la cantidad de obras de arte que se pueden ver e incluso tocar dentro de la casa durante la visita.

No permiten hacer fotos pero si que caminaras sobre tapices de la Real Fábrica de Tapices.

Me resultó un poco chocante que el propio nieto fuese el que enseñaba la casa pero es muy interesante conocer la opulencia entre la que se movían los miembros de la aristocracia durante los grandes momentos del imperio español.

El palacio no te dejará indiferente.

La salida del palacio significó la vuelta a casa, como no! con tertulia durante el camino a casa sobre las similitudes de antaño y de ahora en cuanto a la existencia de clases y como en realidad las cosas no han cambiado tanto.

La visita fue libre de gluten en todo momento aunque debo reconocer que Jerez en este aspecto aún está a años luz de Sevilla.

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