Una noche de 10

Estaba preparado mentalmente para evitar al máximo los efectos de la navidad pero lo que no esperaba es tener una noche de 10.

Habia estado al menos 4 semanas en la senda correcta y quería volver a ella como conté en la entrada encarrilado con AMPK.

Quería volver lo antes posible! sabia que en una semana estaríamos en noche vieja y sería otro paso atrás y cuanto mas adelante estuviera mejor.

Apliqué sin miramientos y de golpe todas las medidas y hábitos que me habían llevado a alcanzar el estado ideal para mantener ampk activo el máximo tiempo posible.

Después de hacer 8,5 kilómetros que ya era una auténtica pasada insoñable hace apenas 4 meses hice una cena para estar en la zona.

A la mañana siguiente mi dosis de metformina diaria, desayuno fuerte con grasas insaturadas y ácidos grasos.

A las 14:00 almuerzo y se acabo por ese dia!

Ayuno intermitente hasta el desayuno del día siguiente!

El porqué es claro! había cometido excesos! quería quemar calorías para compensar mi mala conciencia.

Y lo mas importante!

Cuando supere la colina? después de hacer ayuno intermitente

Cuando hice mis primeros 6 kilómetros? después de hacer ayuno intermitente.

Cuando vi por primera vez los 73 kilos? después de hacer ayuno intermitente.

El ayuno intermitente me iba fráncamente bién!

El miércoles por la mañana desayuno potente “as usually”

Tarde en el trabajo donde comí varias piezas de fruta y a las 22:00 llegué a casa.

Era una noche ventosa y desapacible. No tenía ni chispas de ganas de salir a correr.

En el trayecto a casa vi a varios valientes corriendo por donde yo suelo ir y me acorde de mi primera navidad en RIGA, Letonia.

Estabamos a -7º, en una cena organizada en una casa de madera en el bosque a las afueras de la ciudad.

Primero la cena y luego a celebrar lo que fuese en la planta baja.

En la planta baja había un yacuzzi y una sauna. Un ventanal al fondo y si abrías la puerta corredera salias a un embarcadero de madera en el río.

Yo me metí en la sauna con varias chicas de la fiesta y cuando llevaba allí 4 minutos una de ellas dijo en ingles: Now to the river!

La miré y  me puse el dedo en la cabeza diciéndole que estaba loca, que yo no iba.

Ella abrió la puerta de la sauna y emprendió la carrera hacia la corredera que daba al embarcadero.

Las otras 3 chicas que estaban en la sauna salieron detrás dejándome allí solo.

YO!! NO PODÍA SER MENOS!! QUE VERGÜENZA!!

Salí corriendo también sin mucho convencimiento mas empujado por la humillación que por la convicción de lo que estaba a punto de hacer.

La superficie del lago estaba hecha hielo.

Mire el hielo y mire a las otras chicas como pidiendo clemencia y ellas dijeron: COME ON!! JUMP!!

Así que salté, rompí la placa de la superficie y me sumergí en el agua más fría en la que jamas me había bañado…  y descubrí una de las mejores sensaciones que he tenido en mi vida.

Cuando vi a aquella gente corriendo sin excusa por el viento se despertó en mí el espíritu de la navidad de Letonia!

Tenía que salir!

Llegué a casa y me preparé. Mentalmente estaba fuerte y físicamente también.

Había hecho todo lo que tenía que hacer en jornada previas y quería ver resultados.

Salí corriendo y apretando.

Llegue a donde tenía pensado dar la vuelta muy entero continué adelante. No volví

Llegué hasta el sitio donde garantizaba los 8,5 kilómetros del día anterior y pensé…..voy a probarme a ver que tal!

Avance aproximadamente 750 metros más lo cual me situaba a la llegada a casa en los 10 kilómetros si conseguía acabar el trayecto.

El retorno de la parte nunca antes recorrida era llano y asequible. Pronto llegaría la zona hostil que era donde corría habitualmente.

Intenté evadir mis pensamientos y no ser consciente de donde estaba ni de cuanto me faltaba hasta llegar a lo duro.

La subida del escopetero la hice a todo gas.

Un corredor me adelantó a mas ritmo que yo y me pegué a él para usarlo de liebre.

Una vez subido el repecho no estaba tan entero como mi liebre y se me escapó.

Encaré el llano como zona para recuperar previa a la subida del lagarto.

En este punto mirada  a los pies y olvidarte de todo…sube sube!!

A  punto estuve de pararme pero aguanté.

Una vez arriba venia una parte llana perfecta para recuperar a ritmo flojito.

Pensando en mis cosas  me encajé en el ultimo kilómetro  y medio donde  la mitad es bajada.

Si no aguanto es que soy gilipollas

Aguanté hasta el final  y paré justo en la puerta de mi casa.

Miré el crono y lo había parado en 51 minutos lo que me daba un ritmo de 5 minutos 10 segundos el kilómetro!!!

Hace 3 meses ni me hubiera imaginado esta marca y ni siquiera la hubiera firmado!!!

Estoy alucinando!!!

 

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