Por primera juntos….en la nieve

Desde el minuto 1 en que cruzó la puerta de embarque empecé a echarla de menos. Riga sería sin duda el siguiente punto de visita obligada. Pero no sólo ella esperaba, también la nieve.

En solo 15 días mi mundo había cambiado de prisma.

Ahora todo lo veía de otro color y había cambiado mi forma de pensar sobre muchas cosas y hasta creía que mi media naranja existía. En la otra esquina de Europa, pero existía al fin y al cabo.

Ahora tenía que volver a verla y mucho más importante: descubrir que todo lo que me había contado era verdad.

Mi viaje a Riga

El 23 de diciembre salí del aeropuerto de Málaga.

Viaje largo y pesado en el que tuve que hacer transbordo y aguantar una larga espera.

Salí temprano de casa:

A las 7:00 am salida de casa y a las 20:00 llegada a Riga + 1 hora de uso horario.

Ella me esperaba en el aeropuerto. Me derretí al verla de nuevo!

Había pasado un mes desde que la vi por última vez y era como si cada día hubiese durado el doble. Se me había hecho muy largo todo ese tiempo. Demasiado.

Nos veíamos todos los días por Skype pero poder verla y tocarla en vivo y en directo no tenía parangón.

Estaba hermosa! La ropa de invierno le quedaba genial en cambio a mi se me notaba que estaba incomodo y desacostumbrado.

Me llevé un chaquetón que compré en rebajas y que pronto me di cuenta de que no era para aquel clima tan severo.

En el fondo me daba igual. Estaba con ella y era feliz.

A las 21:00 horas estabamos cenando juntos nuevamente. En su piso. Tal y como ella me había dicho que era … Todo pintaba bien. Todo era como me había contado y eso me ilusionaba.

Sería realmente mi oportunidad?

El día que nos conocimos por internet y vi su foto automáticamente pensé que sería algo imposible ni tan siquiera tomar algo alguna vez juntos…y mira ahora! Estábamos en su piso de Riga cenando, los dos solos.

Si me lo hubieran dicho nunca lo hubiera creído

Estaba muy cansado del viaje así que pronto nos fuimos a dormir no sin antes brindar por el reencuentro.

Antes de dormir me dijo: prepárate, mañana conocerás a mi abuelo.

No supe interpretarlo  y presa de la sorpresa preferí asentir y marchar a dormir. en 24 horas lo descubriría.

La nieve y yo

Amaneció tarde, a las 10:00 am se asoma un poco el sol y a las 15:30 hrs ya es noche cerrada, motivo por el cual las persianas no existen en esas latitudes.

Era 24 de Diciembre. Tocaba la cena de navidad, hacer la compra y preparar con la familia.

Lo único que yo podía aportar era hacer lo que ella me dijese.

Yo me vestí rápido y en plis estaba listo para salir pero ella necesitaba lo que necesitan todas las mujeres: maquillarse y ponerse lo mas guapas posibles aunque sólo fuese para ir a tirar la basura.

Mientras yo, estaba como un niño viendo caer la nieve.

No era la primera vez que veía nevar pero sí era la primera vez que veía nevar en la ciudad. Que bonito!!! estaba excitado por experimentar aquello tan exótico para mí. Tanto que ella lo percibió y me preguntó:

“Do you like snowing?”

Te gusta ver nevar? sería la traducción más acertada. Yo contesté que sí. Estaba claro que a ella no. Estaba cansada de ver caer nieve todo el invierno y las consecuencias que ello trae y que yo desconocía, pero como las iba a conocer?? soy un sureño!!!

Cuando estuvo lista salimos andando en busca de su coche estacionado en una zona de garajes individuales.

De camino al garaje di cuatro resbalones y estuve a punto de caer de espaldas en alguno de ellos a causa de las zonas donde en lugar de nieve había hielo.

Cada vez que había visto nevar había sido en Sierra Nevada cuando había ido a esquiar pero en ciudad ya no estaba tan guay.

Caerse de espaldas era algo más que una opción

Al llegar al garaje la nieve acumulada delante de la puerta no permitía abrirla.

Ella consiguió abrir lo suficiente para pasar dentro mientras yo esperaba fuera y salió con una pala.

Cuando la vi me entraron las 7 cosas.

Ella comenzó a dar paladas para quitar la nieve y evidentemente yo reaccioné, le quité la pala y me puse a quitar la nieve.

Se trataba de un garaje antiguo de la época soviética. Una puerta que subiera por unos railes era mucho pedir. La puerta abría hacia delante pero aunque abriera hacia arriba para poder salir con el coche había que quitar la nieve de todas formas.

Tras un cuarto de hora quitando nieve por fin quité tanta  que las dos hojas de la puerta se abrieron lo suficiente para que el pequeño Honda Civic pasase. Pero poco dura la alegría en la casa del pobre.

A los 50 metros de haber salido del garaje y aun dentro del recinto de garajes donde nadie venía a poner sal la nieve se acumulaba en montañas por las que teníamos que pasar con el pequeño Honda y en una de ellas nos quedamos.

Sobre la nieve no puedes acelerar muy bruscamente o el coche patinara convirtiendo la nieve en una plancha prensada que para la rueda se comportará como un bloque de hielo.

Estábamos atascados!!

Nos habíamos quedado tirados sin ni siquiera haber salido del recinto de garajes!!!

Maldita nieve!!

Mi punto de vista había cambiado en tan solo 30 minutos!

La fantástica y hermosa nieve se había convertido en la maldita nieve!

Allí estábamos los dos en medio de un recinto de  garajes con un coche atrapado en una placa de hielo y un hombre sin experiencia en el terreno que era yo.

NO SABÍA QUE HACER!!!

Tuvimos suerte! Un vecino salía con su 4×4 y nos vio. Se paró junto a nosotros y nos echó una cadena. La conecté al punto de anclaje delantero donde conectan las grúas para subir los coches a la grúa y el hombre, muy amablemente, nos remolcó hasta la puerta del recinto.

La nieve, en cuestión de 1 hora había se había mostrado con toda su crudeza para cambiar mi punto de vista.

Nunca imaginé que la nieve pudiese tener unos argumentos tan impresionantes para cambiar tan rápido una opinión.

Superados los primeros obstáculos pusimos rumbo a un centro comercial donde comprar la lista para la noche buena en la que conocería al abuelo soviético.

No tenía ni idea de lo que me esperaba

Te lo vas a perder?

CAPT. 1 La luz me cegó desde El Este
CAPT. 2 Y llego la Reina delSur
CAPT 3. El Sur no brilla, Andalucía sencillamente deslumbra!!
CAPT 4. Granada enamora a todos tus sentidos
CAPT 5. La noche de Granada es de los universitarios
CAPT 6. La Costa del Sol
CAPT 7. Por primera vez juntos….en la nieve
CAPT 8. La gran cena rusa de Navidad

 

 

 

 

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